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FONDOS Y COLECCIONES

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Colección de azulejos de muestra Salvador Miquel

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El núcleo del Museo Can Tinturé es la colección de azulejos de muestra de Salvador Miquel (Barcelona, 1900-1983), que logró categorizar los azulejos de muestra como un verdadero patrimonio colectivo que había que preservar. Fue el primer presidente de la Asociación Catalana de Cerámica Decorada (hoy Asociación Catalana de Cerámica).

La colección cuenta con 3.918 piezas, y abarca desde el s.XIV hasta mediados del s.XIX (es decir, termina cuando se inicia la actividad de la fábrica Pujol i Bausis) y, aunque básicamente es de azulejo catalán, incluye también testimonios de Valencia, Talavera, Sevilla, Teruel, Muel y Delft. Fue adquirida por el Ayuntamiento de Esplugues de Llobregat en 1999.

Colección de azulejos de muestra Santiago Albertí

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La colección de azulejos de muestra de Santiago Albertí está formada por 1.287 piezas, que dan continuidad y complementan la colección de Salvador Miquel. Fue adquirida por el Ayuntamiento de Esplugues de Llobregat en 2005.

Santiago Albertí i Gubern (Barcelona, 1930-1997) es un personaje más conocido como lingüista y editor pero, como el mismo Salvador Miquel, fue presidente de la Asociación Catalana de Cerámica y de Alfarería desde donde cultivó la investigación en el campo de la cerámica.

Colección de cerámica Juan B. Guivernau

La colección de cerámica de J. Guivernau está formada por unos 1.017 azulejos de muestra, originales y reproducciones del mismo ceramista, donada por sus herederos el año 2013 al Ayuntamiento de Esplugues de Llobregat.

Joan B. Guivernau y Sans (Barcelona, 1908-2001) fue un ceramista tradicional que generó diferentes actividades de restauración y reproducción en el entorno de la cerámica tradicional catalana, así como cerámica de nueva creación, especialmente a partir de los años 50 del siglo XX. Sin duda su propia actividad ceramista definió los rasgos que tanto caracterizan el coleccionista: el amor y el disfrute por aquellas piezas que habían de pervivir en el tiempo. Joan B. Guivernau coleccionó una buena recopilación de azulejos de diferentes modalidades, que convivirían en su taller con otros objetos cerámicos.