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EXPOSICIÓN PERMANENTE

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La exposición permanente, inaugurada en 2003, está formada básicamente por una selección de piezas de la colección de azulejos de muestra de Salvador Miquel.

Can Tinturé ofrece una lectura cronológica y estética de la evolución del azulejo de muestra en el transcurso del tiempo, desde la época medieval hasta el umbral de la industrialización, precisamente cuando localizamos los orígenes de la fábrica Pujol i Bausis, “La Rajoleta”.

La visita se inicia con una explicación del objeto del museo, el azulejo de muestra, y luego se recorren los diferentes ámbitos de la exposición:
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1. Salvador Miquel, coleccionista.
Introducción del personaje a través de la audición de una entrevista radiofónica realizada en Salvador Miquel y presentada de manera interactiva.

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2. La Europa de las conexiones.
Interactivo que identifica los centros productores y rutas comerciales europeas de la cerámica pintada desde la antigüedad.

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3. Tierra áspera y azul de cobalto.
Los primeros usos del azulejo de muestra se encuentran sobre pavimento en el s.XIII. Modelos ásperos de barro cocido, o bien piezas decoradas a partir de una base blanca de estaño y dibujo, principalmente en azul y pintado con óxido de cobalto. El azulejo azul se convirtió sinónimo de ladrillo gótico por su gran producción.

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4.Esplendente policromía.
El Renacimiento y el Barroco aportaron a la cerámica el uso de los colores y nuevas fuentes de inspiración de los modelos decorativos de raíz clásica. Las rutas comerciales facilitaron los contactos y el gusto por la cerámica italiana, que se extiende por toda Europa desde principios del s.XVI. Los azulejos de muestra estarán presentes en paredes y pavimentos de casas nobles e iglesias.

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5. Búsqueda del coleccionista.
El método de catalogación y estudio del azulejo de muestra que desarrolló Salvador Miquel incluye un juego que permite al visitante cubrir un muro con diferentes azulejos de la colección.

6. Modelos de éxito.
Durante los s.XVIII y XIX proliferarán modelos que son copiados de un obrador a otro, y que se personalizaban con la creación de pequeñas diferencias que ponían de relieve sus amplias posibilidades de composición. Cada vez más se extenderá el uso del azulejo de muestra en las viviendas.

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7. Simplicidad.
En el s.XIX se produce la simplificación del diseño. Será una consecuencia de un mayor uso del azulejo para las clases populares y creará la necesidad de producir de manera más rápida y económica, así como una ruptura con las anteriores tendencias decorativas.

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8. Regreso al azul.
El azul, como en el período medieval, volverá a ser el color protagonista en el s.XIX. La línea azul destacará sobre el fondo blanco, y este segundo color aportará gran luminosidad a las pequeñas estancias decoradas con azulejos: cocinas, comunes, etc.

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9. Elección de un repertorio.
El aspecto terminológico del azulejo de muestra se relaciona con la idea de muestrario, que muchos ceramistas ofrecían a sus clientes a la hora de elegir un modelo. La producción artesanal imprimirá pequeñas diferencias entre los mismos modelos, que desaparecerán con su industrialización.

La muestra de algunas piezas encontradas en las excavaciones realizadas en el recinto de la fábrica Pujol i Bausis, los años 1999 y 2000, invitan a continuar la visita al Museo de Cerámica “La Rajoleta“.